domingo, 7 de agosto de 2016

Los caminos de internet son inescrutables...


¿Qué tienen en común dos bancarias, dos funcionarias, dos empleadas de notarías, una teleoperadora, una empleada de limpieza en un gran hospital, una ama de casa full time, una empresaria y una recepcionista de hotel, luego administrativa y ahora cartera (cuando lo que ella quiere, de verdad, es criar vacas...)?

¿Qué tienen en común una argentina, una salmantina, varias madrileñas, una oscense, varias barcelonesas, una valenciana, una leridana y esta coruñesa que suscribe?

¿Qué cosa compartirán varias casadas (...varias veces), muchas arrejuntadas, una viuda, una casada recientísima (y guapísima), y alguna que se plantea la separación?

¿Qué será lo que une a este grupo de mujeres que incluye a votantes del PP y de Podemos, creyentes y no creyentes, espirituales y racionalistas, independentistas y no independentistas, convencionales y más excéntricas, con más o menos dinero, con vidas a veces opuestas? ¿Qué nos mantendrá unidas por teléfono, por feisbuk, por guasap... desde hace nada menos que siete años siendo que, en la mayoría de los casos, no nos conocemos?


 En el año 2009 lancé al mar internetero un mensaje en una botella que fue arribando de playa en playa. Decía en mi carta que buscaba mi primer hijo, con 40 años, y tras varios viajes dando tumbos la cosa quedó en "quiero tener un hijo" a secas, sea el primero, el segundo, el tercero...o el séptimo. Quiero tener un hijo, con todas mis fuerzas, y no llega. Ese era el mensaje que caló y no el que escribí porque ¡qué más da la edad o si ya eres madre!; quieres un hijo y no viene, ahí estaba el quid. Y eso nos unió al principio, el deseo de ser madres.

 Y pasó el tiempo y lo fuímos, lo conseguimos en muchos casos. La mayoría de forma natural, otras con ayuda. Pero aquí estamos, con nuestros rorros a cuestas. Esa etapa ya pasó, y entonces ¿qué nos une? ¿Por qué algo que por lógica tendría que haber muerto por causas naturales hace tiempo sigue vivito y coleando? ¿Somos raritas? Porque esto nuestro nenas... muy normal, muy normal...no es, la verdad.

 ¿Que nos caemos bien? Sí pero...¡si no nos conocemos!. ¿Cómo saberlo? A veces pienso...mira que si hacemos una quedada y nos caemos fatal... Y es queee ¿de qué hablamos? ¿Por qué seguimos en contacto y cada vez más? ¿Por qué nos contamos de todo, tantas alegrías y tantas miserias también? ¿Es que no tenemos amigas en el mundo real leñe? Seguir los mensajes y las conversaciones es un trabajito diario...¿tan ociosas estamos?¿Deberíamos preocuparnos? ¿Hacérnoslo mirar??



 Cada una de nosotras tiene una experiencia distinta con el grupo y estoy segura de que los motivos que nos mantienen unidas son tan variopintos como nosotras mismas. Sí sé lo que me engancha a mi: el apoyo incondicional. No importa la situación que comparta con vosotras: me entendereis, os alegrareis/me consolareis, me dareis vuestra versión o contareis algo parecido que os ocurrió, haremos fiesta de emoticonos si se tercia, o quitaremos hierro y ayudaremos si pintan bastos. Siempre apoyándonos, a una como espartanas ¡Ahú! ¡Ahú! ¡Ahú!

  Que por desgracia, y como bien sabeis, ocasiones para hacer piña no nos han faltado...Y de las otras tampoco, siete años de vida de tropa semejante dan para todo. Es ese acompañamiento, ese par de orejas virtuales con un cerebro inteligente y bondadoso enmedio lo que me matiene vinculada a vosotras. Mujeres listas, experimentadas, buenas, honestas, dispuestas a empatizar y a echar una mano; no importa que nuestras ideas, opiniones o nuestro estilo de vida sean diferentes. Eso es una capa importante pero superficial, lo fundamental está más adentro. Siempre cuidando de no herir con el mensaje cuando la interlocutora es más vulnerable, siempre intentando ponernos en sus zapatos y siempre de guardia tras el ordenador o el móvil, da igual a qué hora contactes, alguna insomne (o a pleno día al otro lado del charco) contestará.



 Esto hace un rato largo ya que dejó de ir de embarazos y partos...esto va también de parejas, de crisis económica, de comprar y/o alquilar, de enfermedades banales que sacan lo peor de nuestros nervios y ... de las muy jodidas, con las que damos lo mejor de nosotras mismas, de qué hacer con nuestras vidas, de familias propias y del propio, de buscar curro y de dejarlo también, de volver a estudiar, del mundo espiritual y de las emociones, de economía doméstica, de "me duelen hasta las pestañas" y de "de birras en la terracita, sufriendo..."

 Y de nuestros hijos....siempre nuestros hijos...son un poco los hijos de todas y que nadie los toque, que hay muchas leonas a defenderlos. Uno de ellos es clavaíto en comportamiento a mi Moreno, tan rebelde y tan cariñoso como él. Agotador y adictivo. Otra "miembra" tiene la suerte de lidiar con dos a la vez como la menda lerenda, sólo que en tu caso hermosa vinieron de golpe, los protagonistas de la ecografía más bonita del mundo. Otras dos parieron a las morenitas guapas del grupo, ¿quién dijo que las nenas son más tranquilas? ¿Os acordais de cómo éramos nosotras?. Guerrilleras y muy guerrilleras, como debe ser, ¡y vaya harén de maromos les estamos criando! A ellas y a la pequeña salada por la que su madre viuda se rehace cada día, ¡qué remedio!, sacando coraje de donde no se sabe. A otra su tesoro le toca al piano el cumpleaños feliz para que se derrita entera mientras agradece al universo verlo así, por fin, sano y feliz. Como sano y feliz se veía al ternerito de otra, luciendo sonrisaza bajo la capucha de la toalla, ¡aquí está mi Baby Feber! proclamaba su orgullosa mamá. Tenemos una tribu de seis con una sola mamá a los mandos, como lo oyen, uno detrás de otro, ¡eso es veteranía y experiencia! y lo demás una coña marinera. Encima a cada cual más guapo y bien plantao aunque no sé de qué me extraño viendo a su progenitora, que ya te vale maja, y yo con estos pelos...Y dos adolescentes con salto a la fama de la menor incluído, para orgullo de su mamá de allí y sus mamás de "acá". Otra más presume de mocetones en las fotos del feisbuk, no llegó la nena pero las nueras están al caer, fijo. Y nuestro futuro rompecorazones, manda foto su madre del nene con la mascarilla puesta, (que vaya añito nos hemos llevado por aquí también con los p...tos virus de los bronquios), con las nuevas gafitas y es que da lo mismo, ¡pero qué guapo es el condenado! Y nuestro campéon, nació con la C de campeón y la única lástima es que haya tenido que demostrarlo, ¡si nosotras ya lo sabíamos desde el principio!...Además de rubio es delgado y fuerte como un toro, mal comedor, no recoge un pimiento, no suelta la tele y/o la pantallita de turno, no obedece, hace el mico, es cariñosísimo y es felicísimo. Lo normal vamos, en este grupo al menos, un calco todos. 

 Aquí los rorros andan desataos y pletóricos, y sus madres desquiciaditas y más perdidas que un pulpo en un garaje. Ya lo de las manualidades (DYO en versión postureo), la cocina creativa con y para niños, las actividades en familia (en familia incluye al padre. Eeeso, borra todo. E ir al súper con los nenes a cuestas no cuenta);  ya todo lo ideal lo dejaremos para el próximo hijo, si llega. De momento estamos en modo pruebas (¿supervivencia?) y con ir tirando apañamos. ¿Os conté ya que mi cabestro mayor, después de liármela parda con la caca y sus mocos en casa por la tarde en la playa se embadurnó con los quesitos? Ahí estuvo, untándose de "crema" las piernas, y a su hermano...como es blanco y blandurrio... Y el Rubio metiéndose los dedazos en la boca llenos de queso rebozado en arena, qué ascazo, el muy capullo, to quieto mientras que a mi no me deja ni acercarme con el bote. Pues eso, lo nuestro va de vidas reales. Menos divinas, cualquier cosa. ¡Larga vida al chino!, a los abuelos quién los tenga, y a la patrulla canina (en Estacasa triunfo con Masha y el oso, que hasta yo estoy enganchada).

 Tanta realidad en vena lo mismo es lo que nos mantiene unidas, a pesar del tiempo y los cambios...va a ser eso. Señoras, ¡va por ustedes!, y por otros setenta veces siete años más (ojo al título y al remate final, bíblica total, si es que estoy en todo, ¿que no??)

P.D: y con esta entrada mi bebeblog alcanza las 2.000 visitas. Estoy ilusionada, alguien más aparte de mi familia y mis muy queridas amigas me lee. No sabéis la alegría que da eso, gracias de corazón.


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