Comprar un piso de obra nueva, ¿vale la pena?
Pues espero que sí ... porque es lo que hicimos hace más de un año.
Sí amijos, me temo que el estrés del piso nuevo es el que me arroja de nuevo en brazos del blog así que toca chapa por este tema. Y no será la única... Abro etiqueta entonces con mi nueva obsesión: ¡el pisoplón! (bueno, la etiqueta será "vivienda", pa no liarnos).
Teníamos claro que queríamos vivir en el mismo barrio que ahora, el centro de Gijón, y aquí la mayoría de los pisos son para reformar. No tenemos ninguna experiencia con reformas y nos daba miedo el estado del edificio en sí, ya no solo del piso. Y los que vimos en buen estado tenían un precio similar a la obra nueva cuando no mayor. Así que finalmente compramos en plano.
La ventaja principal de comprar en obra es que te permite decidir la distribución. Soltada ya la perogrullada, deciros que tras mucho cavilar nos quedamos con la distribución propuesta en el primer plano. Vamos, que no movimos ni un tabique. Pero por poder...
También os digo que en el pecado llevas la penitencia. El rompedero de cabeza que conlleva el libre albedrío es épico: cocina indepe o integrada en el salón (rollo "concepto abierto" de los programas americanos sobre casas), tendedero sí o no, vestidor o baño más amplio...Ideal para "arreglar" a parejas que no discuten nunca: si no se tiran los trastos a la cabeza con esto ¡que se separen!, no son una pareja ¡son compañeros de piso!
Nosotros, tras muchas idas y venidas y unas cuantas discusiones maritales centradas y edificantes (no...) optamos por el plano tal cual nos lo propuso la promotora inicialmente. Era el más lógico. Lo mismo para los puntos de luz y las tomas eléctricas.
Otra ventaja para mi fundamental es que no te preocupa el estado del edificio. La obra nueva también puede dar problemas pero en este sentido vas mucho más tranquilo. Si alguno de los dos tuviera conocimientos de construcción sería diferente, pero como no es el caso preferimos no arriesgar.
En cuanto a los acabados el margen de maniobra es más pequeño pero también existe. Normalmente en obra te dan a escoger entre una gama básica o media, pudiendo incrementar la calidad descontándote el precio de la opción que descartas. Nosotros hemos subido la gama en algunas cosas, cocina y armarios fundamentalmente y mantenido la propuesta del constructor en otras: bien porque nos vale así o bien porque queremos mirar con calma con otros proveedores, una vez terminado.
Tanta libertad de maniobra y tantos incrementos de precio hacen que te vuelvas un poco tarumba. Y que tomarse un cola cao a las cinco de la mañana insomne perdida porque la cocina se dispara hacia la estratosfera sea lo más normal del mundo. Pero oye, estás confinada, tampoco vas a ir a ninguna parte por la mañana, así que total...
Pues nada, en esas estoy, nerviosita perdía. Si queréis compartir vuestra experiencia o contarme algún consejo soy toda orejas, aquí o en twitter ya sabéis (que la página de feisbuk está inactiva).
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