domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Por qué lo llaman "operación pañal" cuando quieren decir "operación colegio"?

  


 Haced la prueba: poned en google "operación pañal"...y alucinad: cientos y cientos de blogs, revistas para padres, incluso pediatras hablando sobre lo mismo, con mantras más o menos repetidos. La lactancia materna y la operación pañal son los temas estrella en la crianza. Aquí os dejo una entrada sobre el tema del bloguero Un papá en prácticas que me ha gustado bastante. Hoy toca hablar del pañal, del descontrol de esfínteres que hay que llevar a cabo entre los dos y tres años, aproximadamente, y del comienzo del cole.


 En Estacasa, así como ambas lactancias fueron un éxito las operaciones pañal han sido (o están siendo, porque mi Rubito está inmerso en ella) sendos fracasos, en mayor o menor medida, pero fracasos al fin. Y siento la necesidad de contarlo, porque cada vez que leo en internet las preocupaciones de algunos padres porque sus hijos no controlan y van a cumplir dos años!...hiervo, toda yo.

 La teoría nos dice que el control de esfínteres es una consecuencia del proceso madurativo del pequeño. En consecuencia, el aprendizaje para ir al baño debe hacerse cuando el chiquillo fisiológicamente pueda ir al baño, no antes. Es decir, primero adquiere la capacidad de aguantar la caca y el pis y luego se le enseña lo que los adultos queramos al respecto, pero siempre en ese orden. Lo contrario es una pérdida de tiempo, además de una estupidez.

 ¿Y cuando alcanza esa capacidad? Pues no se sabe, unos antes, otros después...aquí como en tantas otras cosas se aplica la consabida frase de que cada niño lleva su ritmo. Lo que sí tengo claro, desgraciadamente además, es una cosa: empezar en el cole no hace que el niño madure antes. Y aquí está el drama: la mayoría lo conseguirán, y de la minoría que no, muchos lo lograran en unas semanas más. Pero aún dentro de la más absoluta normalidad, habrá niños que no alcancen el control total del pis y la caca hasta bien entrados los tres años, o incluso hasta los cuatro. En los coles no está permitido el pañal, en los que yo conocí al menos (todos públicos) y no hay nada previsto para esta situación: todos los niños de P3 sin excepción deben ser autónomos para ir al baño. Si hay "escapes" llaman a los progenitores para que acudan a solucionarlo. 

 (...Ningún problema, como todos sabemos los padres estamos atentos muda en mano a salir pitando para el cole ante estas alertas...)

 Antes de continuar, quiero aclarar que para mi la palabra "escape" es un eufemismo. Hemos sufrido un curso entero de "escapes", que son normales durante el aprendizaje. Pero que también son la consecuencia más obvia de empezar con el temita de marras antes de que el nene esté maduro para ello. Un curso entero de "escapes" me hace pensar más en la segunda causa que en la primera. Aunque siempre es más fácil (y apetecible) señalar errores a los padres e indicar qué hacer, o mejor aún, qué no hacer para que el nene consiga lo que fisiológicamente todavía no le es posible hacer. Vamos, que se obre un milagro. Y es que desde ya lanzo esta bomba informativa: un niño puede tener tres años largos, hacerse pis y caca encima y ser absolutamente normal. El ¡y sus padres!, añado, que más interesados que ellos en sentar al churumbel en el trono de una vez no hay nadie.

 Porque hay que respetar el ritmo de los críos...hasta que llega septiembre y empieza el cole, ahí está el quid de la cuestión. Llega el cole y a la porra el respeto y el ritmo. Porque con la incontinencia en el colegio llegarán una serie de situaciones y comentarios incómodos, que supondrán un agobio hasta para una madre más bien "pancha" como soy yo.

 La operación pañal del Moreno coincidió con el traslado a Asturias, con todo lo que conllevó: mudanza y nueva mudanza, empezar el cole, contínuos cambios de cuidadora...Debo decir que su profesora, en base a todas estas "movidas", aceptó que llevase calzoncillos desechables aún siendo un cole en el que ni siquiera aceptaban tener una muda guardada para estos menesteres. Eso supuso un cierto alivio, pero vivimos situaciones que con niños tan pequeñitos y en su primer año de colegio son ciertamente penosas.


Escuela en Uganda. ¿Se preocuparán allí por estas cosas?  la foto es de Bill Weneger, en Unsplash


 Y no cargo tintas contra los coles, en absoluto. Entiendo que son minoría los niños que no lo logran a tiempo y que no es trabajo de los profes limpiar cacas; aunque por otro lado en nenes de esta edad no es algo inaudito, ni mucho menos. ¿Pero cuál es la solución? ¿no escolarizarlos mientras no dejen el pañal? Ojalá hubiese sido posible esa opción, hubiera pasado un curso mucho menos angustiada. En nuestro caso no lo era, desde luego: necesitamos el cole como agua de mayo para poder conciliar, es la triste verdad. Soy consciente de que la tarea del colegio no es conciliar, sino la formación académica, pero lo cierto es que dejarlos en casa mientras no maduran no es viable para muchas familias. ¿Qué hacemos entonces con los nenes que se ensucian en el cole? ¿Qué hacemos si ningún padre puede acudir como en nuestro caso, sabiendo que el nene está sucio y apartado del resto esperando que alguien vaya a a arreglar el desaguisado? ¿Sabiendo que es una situación imprevisible, que igual no se vuelve a dar o ... igual se repite al día siguiente?. 

 Nuestras circunstancias son un poco extremas, lo sé, no es lo habitual. Trabajo a 30 kmts y el papá no puede abandonar su puesto (es conductor, y con pasajeros). La cuidadora, que acudió en más de una ocasión, no siempre estaba disponible y la única familiar de la que podíamos echar mano, que también fue nuestra salvadora muchas veces, cuida a su vez de una persona mayor que no debe quedar sola. Un cuadro, vamos. Visto el panorama, Murphy decidió que nadie mejor que nosotros para lidiar con sendos "tardones" en este tema.

 Porque el Rubio va por mejor camino, pero después de tres meses sigue teniendo "escapes". La línea oficial diría que la cagamos (nunca mejor dicho) al volver al pañal en los restaurantes la semana de vacaciones en Cádiz (se hizo pis en el comedor nada más llegar, y decidimos darnos una semana de paz al menos en este tema, comodones que somos) Si os lo creeis perfecto, yo no. Y no lo creo porque con estos ojitos vi como su hermano un buen día de repente y sin anuncio ni señal previa "decidió" sentarse en el trono porque tenía ganas y así, con esa aparente facilidad, tras meses de agobios y sinsabores para él y para su señora madre, quedó resuelto el tema para siempre y sin escapes desde entonces. Algo en su cabeza, (...o en su culo, ¡yo qué sé!) hizo click. Ese algo aún no hizo acto de presencia en la cabeza o culo del Rubio, y me temo que el comienzo del curso escolar nos va a pillar nuevamente en bragas digo en pañales. 

 O sin pañales, por seguir la ortodoxia absurda ... pero en definitiva con los pantalones meados.



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